La busqueda constante de un algo sin figura, es de por si una tarea esquiva. Sin tener una linea definida de lo que debería encontrar, como espera uno toparse con eso? Una silueta, o demarcación,
pareciera suficiente para poder fijar los ojos en un punto exacto. Sin silueta, no hay un punto que observar. Sin final demarcado, no hay nunca un "ultimo estirón".
Debería tomarlo como una maratón y guardar la energía para el último tramo? O gastar todo mientras se sabe que dura?
La busqueda habia tomado su parte, los ojos se movían como una rodilla artrítica en sus cuencas, podía sentir el ruido de cada musculo cansado. Pensó, en algún momento, que si la realidad era lo que veía, las soluciones estaban al alcance. Y buscó. Buscó por tiempo indefinido, y las olas pasaban y las nubes se disolvian y la gente miraba y el buscaba.
Esta tarea repetitiva de mirar al todo, buscando algo que le llame la atención, parecía tener sentido para el. El mundo es lo que notaba, el mundo es lo que lo rodeaba. O quizas el mundo era él. De cualquier manera, el plan tenia sentido. La respuesta ya estaba en su cabeza, solo necesitaba algo que lo haga darse cuenta de que la ansiedad de algo que se perdió, incluso estando seguro de nunca haberlo tenido, lo acompañaba hacía más tiempo del que podía recordar.
Se preguntaba: "Cómo algo que no tuve nunca, puede pedir tanto de mi". Quizás era la patologia de tener cerebro, o la enfermedad de ser humano. No tenía tiempo para repasar esas ideas, eso era viejo. Ahora la respuesta estaba ahi, adelante de el, pero el no la veía. O tal vez si. Es ese mismo pedazo de existencia que paso desapercibido hasta que le dió importancia. Ese color que pensó saber el nombre, pero que luego se disolvió en matices. Solo tenía que mirar desde el angulo correcto, no podía tardar mucho más, aunque el tiempo también se disolvía, y se sentía infinito.
No hay comentarios:
Publicar un comentario