jueves, 17 de mayo de 2012
Bleu II
Era claro que su estancia, su chance, se terminaba. Porque asi es como funciona. Había pensado ya, que una vez que deje de desear, podría ser feliz. Lo había concluido, si; Pero a su vez, había tanta diferencia entre sumar numeros en su cabeza y llevarlos al reino de lo concreto que simplemente se había rendido. "El mundo es mi cabeza". Tenía sentido. Uno puede caminar hasta donde dan sus pies, sus pulmones, sus ganas, su fuerza de voluntad. Pero hacia adentro? El viaje era infinito. Era cuestión de preguntarle a el. Pies con metros caminados, mente con millares de kilometros. Probablemente en circulos.
Estaba ahí, al alcanze de su mano eterea, de su abstracto pensar. Solo tenía que concretar. Esa maldita palabra, que le rehuía como viento. Al final, era siempre el mismo problema. Grandes ideas, grandes planes, grandes decepciones, y al final, todo en su cabeza. Recordaba vagamente el día que decidió dejar de vivir hacia afuera, y recorrer el oceano más cercano, hacia adentro. Pero uno sabe solo lo que no ignora, y en el reino de su cerebro, aprendiendo de su cerebro, solo podía ver redundancia. Una cinta de moebius formada de sus propias concepciones, ideas, conceptos. Nada nuevo. Los arboles eran el, el agua era el, el aire era el. Ser Dios, parecia ser bastante poco emocionante, como enterarse de que boton apretar para ser feliz. Solo tenia que pensar, y estaba ahi.
Por supuesto, en su cabeza, en su viaje téico, se volvió complaciente. Cada vez más adentro, como si el mismo regara arena movediza en sus pies. Pies que no tenían que existir necesariamente, pero de nuevo, solo sus conceptos, en el reino de lo ya aprendido. No necesitaba paredes, ni piso, ni techo, ni cielo, pero ahi estaban, recordandole que sin existir, no habría nada de eso, ni en su cabeza. Recordandole, que todo lo externo solo evoluciona cuando observa, desde adentro hacia afuera. Las plantas crecian a su gusto y morian al mirarlas, el agua era sangre, sangre suya y tenía mas sabor que nunca. Realmente no tenia sentido salir de ahi, para que había entrado despues de todo? Como se sale de donde nunca entraste?
Bleu
La busqueda constante de un algo sin figura, es de por si una tarea esquiva. Sin tener una linea definida de lo que debería encontrar, como espera uno toparse con eso? Una silueta, o demarcación,
pareciera suficiente para poder fijar los ojos en un punto exacto. Sin silueta, no hay un punto que observar. Sin final demarcado, no hay nunca un "ultimo estirón".
Debería tomarlo como una maratón y guardar la energía para el último tramo? O gastar todo mientras se sabe que dura? La busqueda habia tomado su parte, los ojos se movían como una rodilla artrítica en sus cuencas, podía sentir el ruido de cada musculo cansado. Pensó, en algún momento, que si la realidad era lo que veía, las soluciones estaban al alcance. Y buscó. Buscó por tiempo indefinido, y las olas pasaban y las nubes se disolvian y la gente miraba y el buscaba.
Esta tarea repetitiva de mirar al todo, buscando algo que le llame la atención, parecía tener sentido para el. El mundo es lo que notaba, el mundo es lo que lo rodeaba. O quizas el mundo era él. De cualquier manera, el plan tenia sentido. La respuesta ya estaba en su cabeza, solo necesitaba algo que lo haga darse cuenta de que la ansiedad de algo que se perdió, incluso estando seguro de nunca haberlo tenido, lo acompañaba hacía más tiempo del que podía recordar.
Se preguntaba: "Cómo algo que no tuve nunca, puede pedir tanto de mi". Quizás era la patologia de tener cerebro, o la enfermedad de ser humano. No tenía tiempo para repasar esas ideas, eso era viejo. Ahora la respuesta estaba ahi, adelante de el, pero el no la veía. O tal vez si. Es ese mismo pedazo de existencia que paso desapercibido hasta que le dió importancia. Ese color que pensó saber el nombre, pero que luego se disolvió en matices. Solo tenía que mirar desde el angulo correcto, no podía tardar mucho más, aunque el tiempo también se disolvía, y se sentía infinito.
Debería tomarlo como una maratón y guardar la energía para el último tramo? O gastar todo mientras se sabe que dura? La busqueda habia tomado su parte, los ojos se movían como una rodilla artrítica en sus cuencas, podía sentir el ruido de cada musculo cansado. Pensó, en algún momento, que si la realidad era lo que veía, las soluciones estaban al alcance. Y buscó. Buscó por tiempo indefinido, y las olas pasaban y las nubes se disolvian y la gente miraba y el buscaba.
Esta tarea repetitiva de mirar al todo, buscando algo que le llame la atención, parecía tener sentido para el. El mundo es lo que notaba, el mundo es lo que lo rodeaba. O quizas el mundo era él. De cualquier manera, el plan tenia sentido. La respuesta ya estaba en su cabeza, solo necesitaba algo que lo haga darse cuenta de que la ansiedad de algo que se perdió, incluso estando seguro de nunca haberlo tenido, lo acompañaba hacía más tiempo del que podía recordar.
Se preguntaba: "Cómo algo que no tuve nunca, puede pedir tanto de mi". Quizás era la patologia de tener cerebro, o la enfermedad de ser humano. No tenía tiempo para repasar esas ideas, eso era viejo. Ahora la respuesta estaba ahi, adelante de el, pero el no la veía. O tal vez si. Es ese mismo pedazo de existencia que paso desapercibido hasta que le dió importancia. Ese color que pensó saber el nombre, pero que luego se disolvió en matices. Solo tenía que mirar desde el angulo correcto, no podía tardar mucho más, aunque el tiempo también se disolvía, y se sentía infinito.
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